Independencia

La independencia del Paraguay forma parte de todo un movimiento independentista que se desarrollo en America Latina, para liberarnos del imperio español. Estuvieron inspirados por la Independencia de Estados Unidos en 1776 y por la Revolución Francesa en 1789, como así también por los propios problemas de la Corona Española, debido a la invasión napoleónica.

Una de las características principales es que todos los acontecimientos independentistas que ocurrieron en América latina estuvieron liderados por criollos.

“Significativamente, fueron los criollos, no los españoles, los que expulsaron finalmente a los invasores”. White, Alan Richard. La primera revolución en América Paraguay (1810-1840).

Fue en Caracas en 1810 donde se desarrolla el primer estallido revolucionario que dio lugar a la creación de una junta de Gobierno integrada enteramente por criollos.

También, estas Juntas fueron creadas en el mismo año en El Buenos Aires (mayo), en Bogotá (julio) y Santiago de Chile, Quito y México (setiembre). Todos estos movimientos tuvieron características similares, a excepción del movimiento mexicano, que tuvo por característica el ser una revolución indígena, abortada por la alianza de criollos y españoles.

“Hacia 1810, surgen los primeros movimientos emancipadores en América con el pretexto de una reivindicación de los derechos de Fernando VII en el exilio, derechos que fueron defendidos en España por la Junta Central Suprema de España e Indias, autodisuelta a fines de 1809 ante el ataque francés, dando lugar a una Regencia que nadie había aceptado. En América fueron defendidos por las Juntas de Gobierno. El primer estallido revolucionario fue en Caracas el 19 de abril de 1810, en un Cabildo Abierto que dio paso a una Junta de Gobierno integrada por criollos. Buenos Aires conformó su Junta el 25 de mayo. En Bogotá ocurrió lo propio en el mes de julio y en setiembre se alzaron Santiago de Chile y Quito. Todos estos movimientos tuvieron características similares, a excepción del movimiento mexicano, promovido por el cura Miguel Hidalgo que estalló el 16de septiembre de 1810 en Dolores y que tuvo por característica el ser una revolución indígena, abortada por la alianza de criollos y españoles.

El primer país que definió su independencia fue Venezuela en 1811, lo que motivo una reacción españolista, que acabo con casi todos los brotes rebeldes, salvo el del Río de la Plata y en Paraguay donde se volvió a caer bajo la dominación española.”

Nueva Historia del Paraguay.  Sandra Crocceti – EH- Editorial Hispana

Los movimientos independistas en América Latina, incluyendo Paraguay, se vieron reforzados con la influencia del iluminismo europeo, la independencia de Estados Unidos y la Revolución Francesa, que en su rebelión contra el “ancienne regime”, se constituyeron en actos liderados por la clase criolla.

Es indiscutible que la expedición napoleónica a la península ibérica fue el hecho que encendió la mecha de la independencia en América Latina. A primera vista, da la impresión que la independencia del Paraguay fue el producto de la interacción de factores exógenos, tales como los conflictos internos de Europa y del Río de la Plata. No obstante, en Paraguay como en otros países latinoamericanos, los factores endógenos también desempeñaron un papel muy importante, por lo que puede afirmarse el carácter mucho más profundo y complejo de las causas que determinaron el proceso de emancipación. Sus bases fueron solidificándose durante el largo período colonial de más de trescientos años, en cuyo lapso el sistema precapitalista implantado por España evolucionó en su nuevo ambiente natural y social. Asimismo, las relaciones con los demás países, en especial con los limítrofes, sufrieron modificaciones.

Historia del Paraguay del siglo XIX 1811 -1870 – Hisotoshi Tajima – Centro Paraguayo de estudios Sociológicos

El primer país que definió su independencia fue Venezuela en 1811, lo que motivó una reacción españolista, que acabó con casi todos los brotes rebeldes. Se volvió a caer bajo la dominación española excepto el del Río de la Plata y en el Paraguay.

En cuanto al Paraguay los acontecimientos que precipitaron la gesta independentista fueron descritos así por el joven historiador Blas Garay.

Ganaba entre tanto terreno la idea de una revolución que sustrajera al Paraguay del dominio español. Los jefes y oficiales que acababan de realzar su prestigio con su valeroso comportamiento en Paraguarí y Tacuary, disponían sin reservas de las tropas. Velasco, desacreditado por su cobardía; malquisto por la ingratitud y la injusticia con que trató a los defensores de la patria, licenciando al ejército sin pagarle, y olvidando recompensar los méritos hechos en la campaña; y más desconceptuado aún desde que se conocieron sus relaciones con los portugueses, antiguos aborrecidos enemigos del Paraguay, estaba atado de pies y manos, sin recursos con qué mantener su autoridad. El Cabildo carecía en aquellos momentos de su antiguo influjo, y no era fuerza capaz de detener la vigorosa corriente que se iniciaba: la tradición, que le presentaba como el eterno denodado defensor de las libertades populares, estaba quebrantada, rota, por las usurpaciones de poderes y arbitrariedades peligró estérilmente la vida de los conjurados. La señal de alarma convenida para reunirse en el cuartel general de la plaza era un repentino toque de campanas en la Catedral. A hora de las diez de aquella misma noche hizo la dar Caballero, y acompañado de Iturbe se adelantó con tres compañías de infantería y tres de artilleros, con el cuartel y parque de artillería y se apoderó de las armas sin resistencia, pues era de los suyos el capitán Mauricio José Troche, que mandaba la guardia.

(La revolución de la Independencia y revolución 14-15 de mayo – Blas Garay)

Luego de explorar algunos puntos de los contextos, nos preguntábamos cual era la vida de los pueblos indígenas en la época de la independencia. Al respecto encontramos cuanto sigue:

Los guaraní  integrados de la primera época colonial, quienes vivían en los tava provinciales, fueron adoptando la cultura provincial llegando ya a no diferenciarse en su vida cultural y social, ni aun en su religiosidad, de la cultura mestiza rural del campesinado paraguayo.

Después del bracerismo, ambos grupos se homogeneizaron completamente y hacia fines del siglo XVIII los guaraní  comenzaron a vivir en las orillas de sus antiguos tava, donde fundaron otra vez sus propios “teyupá”, sus ranchos, sus lotes. La única diferencia quedó en el status social frente a la ley. Dos meses antes de asumir las funciones como gobernador del Paraguay, Velazco envió un informe al Rey de España señalando el desorden en que se hallaba la provincia a causa de la liberación del indio del sistema comunal, puntualizando que recibían castigos, que vivían en extrema miseria porque no había trabajo y que las iglesias servían para hacer bailes con guitarras.

Como gobernador, Velazco no tenía ningún interés en la ejecución de la Real Cédula sobre la liberación del sistema de tava y por ello nunca se llegó a concretar.

Nueva Historia del Paraguay.  Sandra Crocceti – EH- Editorial Hispana